LEO
QUINTEROS + IGUANA LOVERS:
Entre
visitas argentinas y sillas vacías Fotos
y texto: Gonzalo Arancibia Guede
Viernes
27 de octubre. Eran las 21:30 y el show arrancaba. En lo que
parecía ser un cartel interesante por la visita de
Iguana Lovers (Argentina), compartiendo escenario con el nacional
Leo Quinteros, quedó una sensación de gusto
a poco. ¿Por qué?...por la fría y menguante
intensidad musical que se hizo sentir en la SCD de Bellavista.
Sumado a ello, la escasa audiencia que llegó a presenciar
el show.
Tal cual informaba el afiche promocional, la cita tendría
invitados. Uno de ellos fue el argentino Mic y Mouse, quien
en una suerte de proyecto minimalista arrancó el show.
Acompañado de su guitarra y su pequeño teclado
Casio, el trasandino salió a tocar ante no más
de 20 personas. Canciones bastante parecidas la una de la
otra no lograron encender la mecha del público, el
que aplaudió tímidamente al trasandino.
Tras presentar unos temas, el ratón del otro lado de
la cordillera nos decía hasta pronto (luego saldría
a tocar bajo con Iguana Lovers). Sin duda, una tibia partida.
Después vino el turno del primer grupo nacional de
la noche. Termita, quienes con un modesto show semi acústico,
mostraron parte de su material y adelantaron temas a editarse
en el futuro. Canciones bien acopladas y con letras inocentes,
fue lo propuesto por la agrupación, la que calentó
un poco más el frío ambiente.
Sin
embargo, una agradable comunión con la gente se generó
al momento en que Leo Quinteros salió a tocar. Provisto
de su guitarra acústica, de su armónica y de
su singular voz, el solista nos regaló buenos minutos,
los que fueron escuchados con atención.
“Estoy tocando sin lista de canciones, acepto sugerencias”,
fueron las palabras de Leo, quien nos invitó a pedir
algunas canciones y deleitarnos con temas como “Tu Show”
o “Fumadores”.
Sin duda fue el punto alto de la noche, que se despidió
coronado con aplausos y una sala bastante más concurrida
que con los dos números anteriores, la gente quería
ver a Leo Quinteros.
Tampoco
se hicieron esperar. Una cuota musical también ruda,
que mezclada con bastante electrónica, nos avisó
que Iguana Lovers comenzaba a tocar. Canciones con olor a
carretera y desierto, entrelazadas con bases programadas desde
un teclado, fue lo que los invitados de Argentina vinieron
a presentar. A pesar de las reiteradas deficiencias de sonido,
la banda enganchó rápidamente con la gente,
la que escuchó con respeto y atención.
Y
así la jornada finalizaba. Entre butacas vacías,
la música bajaba el telón para despedir a los
invitados. A pesar de que a ratos la música generó
un ambiente muy agradable en la sala, el apoyo popular esta
vez no fue la tónica. Es agradable ver una sala repleta,
más aun, cuando hay visitas extranjeras. Sólo
queda esperar otra ocasión (y ojalá con música
de otros lugares).
***Revisa el sitio oficial de Leo Quinteros haciendo click
aquí***
***Revisa el sitio oficial de Iguana Lovers haciendo click
aquí***
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