En vivo,
Emociones Clandestinas en el Normandie.

FAHRENHEIT UNPLUGGED:
Delicada Potencia
Fotos y texto: Gonzalo Arancibia Guede

Pasadas las 23:00 de la noche el escenario de la Batuta se preparaba para ver en vivo el primer show acústico de los nacionales Fahrenheit.







Era la primicia: por primera vez una de las bandas más profesionales del rock nacional, se desafiaba a bajar los decibeles y proponer canciones sutiles, en un formato que puede ser igualmente poderoso que el propuesto por un show eléctrico.

Acompañados por cuatro músicos que hicieron el soporte en piano, chelo, percusiones y saxofón, la banda presentó material de su segundo registro en estudio, titulado Nuevos Tiempos.

El escenario decorado con telas de colores ad hoc para la ocasión fue el espacio perfecto para que temas como “Euforia”, “Inimaginable”, “Tan Lejos de Mi” o “Siente el silencio” sonaran con pulcritud. Sumado a ello, la velocidad fue la adecuada en la interpretación, la que sin duda fue muy bien aportada por Carlos Cid y Diego Bombardiere, bajo y batería respectivamente.

La cita se inició con “Vuelvo a vivir”, primer single del disco y que contó con perfectas armonías vocales a cargo de los guitarristas Javier Bassino y Carlos Otto.

Pruebas claras del talento que hay detrás de este grupo son todos sus integrantes, quienes poseen pleno dominio de su instrumento, poniéndolo al servicio del grupo y generando canciones de alto nivel. Es dicho componente el que crea un aura muy especial al verlos tocar, más aun, cuando se trata de una sesión unplugged.

Haciendo gala de toda su capacidad vocal, Chaz Thomson, nos regaló perfectas letras, cantadas con mucho poder y exactitud.
Fue un set list preciso: a pesar que la gente pedía algunos temas de su primer trabajo, Chain Reaction (2004), el grupo tocó lo justo y necesario y se abocó a presentar temas de su nuevo trabajo.

Si señoras y señores, estamos frente a una banda que ha dado un salto en materia musical. Mas allá de estársela jugando por difundir su música, ver al grupo en vivo es la mejor prueba para comprobar el fiato que hay detrás de Fahrenheit.

Ya para el final de la cita, Bassino y Thomson interpretaron perfectamente una versión de “Working Class Heroe” de John Lennon, lo que sin duda, puso la nota alta de la noche, a pesar de que muy pocos asistentes corearan la letra de la canción del ex beatle.

Sin duda, asistimos a un espectáculo muy profesional y honesto. Cerca de las 1:00 de la mañana la banda decía hasta pronto. No hicieron ninguna salida anexa. Nos dejaron con gusto a poco...queríamos seguir disfrutando un poco más del Fahrenheit en versión desenchufada.

Lo mejor de todo es que son nuestros. Podemos estar felices de que cinco chicos se la están jugando por agregar más calidad a nuestro rock, lo que nos llena de alegría. La temperatura está al rojo vivo... Arriba Fahrenheit!.