
Una
serie de tocatas en la Sala de la SCD y un gran concierto en el
Cine Normandie, trajo al Yogui Alvarado y a su grupo a la capital.
Su diagnóstico sobre la farándula rockera, el negocio
musical, las cúpulas del poder político y económico,
amén de otras menudencias, nos dejaron super claro que...
¡más conviene tenerlo de amigo!
La
placita trasera del Crown Plaza fue el marco perfecto para una
charla con el gurú del rock de Conce. Rodeados de tiendas
con instrumentos y maquinitas sonoras, echamos a correr el play:
-¿En qué parada está Emociones Clandestinas?
¿retorno nostálgico, nunca se fue o definitivamente
una nueva etapa?
- Para nada hay nostalgia ni se trata de un revival del mito,
en absoluto. Estamos en una nueva etapa. Yo no tendría
cara para hacer eso, Ocurre que me quedé con muchas inquietudes
musicales inconclusas cuando nos detuvimos por este periodo de
casi 15 años y tengo muchas ganas de echarlas afuera. Y
si las cosas funcionan, ojalá plasmar un nuevo disco. El
espíritu "Emociones" que nos caracterizó
está intacto y es el que me tiene en pie en estos momentos
para enfrentar el nuevo proyecto.
- Ahora no hay dictadura, no está Pinochet, ¿de
qué hablan tus nuevas letras?
- Ahora estoy usando un lenguaje más como guiones de películas,
de cosas que le pueden pasar a un individuo. Estoy hablando del
suicidio, de un ladrón de cadáveres, de lo groso
que es cuando te viene a ver la mina, del momento crítico
que vive el planeta en este momento con el señor Bush a
la cabeza, con un terrorismo de Estado implantándoselo
a todo el mundo. Bueno, la situación de nuestro país
y del mundo, da para escribir hartas cosas.
- Y en lo musical, ¿se supone que reinventarse es el
secreto?
- En ese sentido, yo he estado experimentando sónicamente,
con nuevas máquinas, buscando sonidos, pero mis influencias
musicales, en vez de ir hacia delante, van hacia atrás,
mientras más músicos antiguos escucho, más
música nueva encuentro. Estoy escuchando Jefferson Airplane,
Soft Machine, Van Der Graff Generator... y música electrónica
de hoy, como Orgy, Chemical Brothers, Orbital y otros talentos.
Pero tampoco he dejado de escuchar a Iggy Pop y a Bowie y de eso...
algo está saliendo. Yo creo que el músico debe tener
la capacidad de reciclar, vale decir que lo que le entre por un
oído, no le salga por el otro, sino que lo retenga y que
rescate lo que más le importe de lo que escuche. Y eso
llevarlo a su propio concepto. Yo no creo eso de que "en
música está todo dicho". Siempre, cada cierto
tiempo sale alguien que le vuela los sesos a todo el mundo. Lo
hicieron los Stooges, Los Sex Pistols, luego Nirvana, Jesus and
Mary Chain, el movimiento Manchesteriano, son músicas que
rompen el mercado establecido y el negocio como tal. Yo creo que
si uno está atento, con las antenas sintonizadas, puede
crear algo nuevo.
- Piensas que esas Emociones Clandestinas en las que tú
te inspiraste al momento de ponerle el nombre al grupo, puede
ser extensivo para algo en particular de nuestros tiempos?
- Yo creo que en lo político y en la inmoralidad de la
clase empresarial. Cómo se le engaña al pueblo chileno
con los grandes proyectos donde priman los intereses económicos
por sobre el ecosistema, por ejemplo. Cómo se les ha usurpado
las tierras a los pehuenches para hacer una hidroeléctrica,
que ya se estaba construyendo, mientras al país se le decía
que el proyecto estaba en estudio. ¡Qué más
clandestino que eso!
- ¿Qué sensación te deja el hecho de que
te sientas "emparentado" con grupos como Los Tres o
Los Prisioneros y que tu banda no haya tenido ni el marketing
ni el resultado económico que han tenido ellos?
- Bueno, el bolsillo duele al ver que tienes una canción
que lleva como 15 años tocándose en las radios todos
los días y en lo económico no pase nada. En otras
partes del planeta, aparte de convertirte en un clásico
de la música, te transformas en una persona bastante rica.
En todo caso cuando yo compuse "El Nuevo Baile" y las
otras canciones del disco, lo hice pensando sólo en hacer
la música que a mí me gustaba, no en la plata que
podía ganar.
- ¿Y tú crees que ellos lo hicieron pensando
en eso?
- Yo creo que en caso de Los Tres, sí. Los Prisioneros
partieron igual que nosotros, haciendo buenas canciones. Y como
tuvieron buen manejo, el resto vino por añadidura. Pero
en el caso de Los tres, bueno yo conozco al Alvaro desde niño,
nos criamos juntos porque éramos vecinos Y sé cuál
es su posición frente al rock. Para él es una buena
vía para lograr algún tipo de éxito tanto
económico como de popularidad.
- O sea tú lo ves más como empresario que como artista.
- Sí yo lo veo así. Está claro que en este
país los artistas de ninguna índole ganan plata.
Los empresarios sí.
- En lo que respecta a tu trabajo creativo, ¿te sientes
satisfecho o te consideras un incomprendido?
- En tu pregunta están como las respuestas. Por un lado
me siento satisfecho por la gente que ha reconocido el valor de
nuestro trabajo. Gente que nos va a ver cuando tocamos, matrimonios
que llegan con nuestro caset para que se los autografiemos, porque
se han casado por ese disco, como también gente joven que
nos dice que escucharon "Abajo en la Costanera" y que
eso los motivó a armar su banda. O que otros músicos
te reconozcan como una especie de maestro, de gurú, aunque
yo no me sienta para nada así, es super rico que te lo
digan como símbolo de respeto por tu música. Por
otro lado, es charcha que la canción "Un Nuevo Baile"
la conozca mucha gente y que la mayoría no sepa que es
nuestra. Y eso tiene mucho que ver con los medios de comunicación.
Con la difusión que se hace del rock en nuestro país.
- ¿Cuál sería tu diagnóstico para
la actual escena del rock chileno?
- Yo veo que hay muchas bandas, cada una haciendo cosas en sus
respectivos estilos. Pero creo que a las bandas de santiago les
cuesta mucho sacudirse de las influencias. Yo incluso dudo de
si son influencias o son copias derechamente. Grupos como Chancho
en Piedra, que me parecen que son un karaoke del original, de
Red Hot Chili Peppers. No sé si se están aprovechando
de eso en forma consciente o inconsciente. En todo caso si es
inconsciente, creo que les falta mucho talento. También
Los Bunkers, que en lo musical son el karaoke de Los Tres y en
lo estético quieren ser Los Kinks, lo que habla de una
teja corrida definitivamente. Y como nosotros, como pueblo, no
tenemos una cultura musical, aceptamos todo eso. Además
yo creo que a las bandas actuales les falta power, les falta hacer
rock, hay una suerte de exitismo rápido, de pensar que
a lo mejor con una guitarra me puedo hacer famoso y ganar plata,
que de hacer rock realmente.
- ¿Tú crees que los músicos que lideran
la escena podrían hacer algo por el resto?
- Si tuvieran un compromiso real por rock and roll generado en
chile, sí, pero creo que los músicos andamos muy
dispersos. No somos fuerza como los actores de teatro, que tienen
un gremio y están empujando una ley cultural en la que
los músicos no aparecen en ningún lado. Una fuerza
así serviría para muchas cosas, incluso para la
salud, tema bastante importante si consideramos que los músicos
de rock tenemos hartos excesos, o sea somos de vida corta. En
países como México, por ejemplo, los artistas extranjeros
pagan un derecho por tocar allá y esos recursos van en
directo beneficio de los músicos locales. Acá, se
pasean como Pedro por su casa, se llevan la plata limpiecita,
acaparan los medios de comunicación y hasta nos quitan
espacios, si lo quieres ver de ese modo. Yo creo que los músicos
que lideran la escena debieran ser más críticos
y mojarse el potito, como se dice.
- ¿Qué opinión te merece el hecho de que
algunos músicos chilenos hayan hecho noticia por sus deslices
amorosos y que hasta se haya escrito libros sobre eso?
- Bueno, las situaciones no son tan diferentes, pero la forma
en que se gestaron esos libros, lo hace diferente. En el caso
de Los Tres, ellos quisieron sacar mejores dividendos económicos
a su buen momento de fama, pero se pisaron la cola y se les transformó
en un bumerang. La banda quiso sacar partido de algo y se los
mandarion a guardar. En el caso de Los Prisioneros, es como chistoso
porque ese asunto debió haber salido en la revista Caras,
no en un libro donde se supone que se debe hablar de rock. Distinto
sería que se mencionara algo así como una anécdota
dentro de un libro de rock. Si todos sabemos hay muchos casos
en los que la mujer de uno se ha metido con otro. ¡Incluso
Clapton se enamoró de la esposa de Harrison!
- ¿Le encargarías tu biografía a alguien?
- No, la escribiría yo.
- ¿Y pondrías todo?
- Sí, pero como yo no tengo historias de ese tipo, sería
un libro de rock and roll. Tal vez un poco de copete, drogas a
lo mejor, pero nada más.
- ¿Cómo ves el futuro de Emociones Clandestinas?
- Yo veo que hemos vuelto a tocar y el público nos estaba
esperando. Seguimos con el power y el ímpetu de los inicios.
Incluso estamos haciendo música más loca que antes.
Porque ya nos quedó claro que no nos vamos a hacer millonarios
con esto, entonces tenemos la vía libre para hacer la música
que queramos y pasarlo super bien haciéndolo. El público
no va a salir defraudado de esto, porque va a ir por "El
Nuevo baile" y se va a encontrar con mucho más.