Titae Lindl:
"Los Tres se separaron por fomes".


Los Miserables:
"El punk no se hizo para cantarle a las minas".


Joe Vasconcellos:
"Me vieron las quetejedi" .


Moyenei Valdés:
"No podrán quitarme la onda ni el espíritu".


Emociones Clandestinas:
"Al rock chileno le falta power"





Definitivamente, Moyenei Valdés quiere dar vuelta la página de Mamma Soul. Pero los fantasmas siguen rondando aunque ella esté con su mente ocupada en un nuevo proyecto musical, que por ningún motivo incluye a un grupo de mujeres, según se promete a sí misma.

El día que descubrió que una compañera de su grupo se había apropiado del nombre de Mamma Soul, Moyenei decidió seguir su propio camino. No fue una decisión sencilla, porque el grupo, el concepto, su música y las canciones, eran parte de su creación. Se sacudió el dolor y le echó pa ´delante. Incluso se había prometido no hablar más de Mamma Soul. Pero bueno, no siempre se tiene enfrente a un amigo confiable, como "El Carrete". Y esto resultó:

- Mamma Soul era el proyecto de tu vida y ya no lo tienes más. ¿Qué sensación te deja eso?
- Mira, La mala onda ya pasó. Igual prefiero quedarme con los buenos recuerdos y algunas canciones grosas que nacieron en ese período.

- ¿Cómo cuáles?
- Son varios, pero la canción que yo más quiero, que me identifica plenamente y yo encuentro la raja, es "Bendición". De hecho muchas veces lloraba en el escenario cuando la cantaba. Se la escribí a mi papito, Raúl Valdés, que fue asesinado durante la dictadura mientras pintaba un mural en el barrio brasil. La canción, al igual que el video clip, muestra esa relación de un padre con su hija, cuya magia y belleza desapareció ese día que él salió y nunca más volvió. El dolor que me provocó la muerte de mi padre, como a todos los hijos de exiliados y ejecutados políticos, fue tan fuerte que a mí me dejó años pegada. La canción me cambió la forma de recordarlo. Me dio la posibilidad de acordarme de él con cariño, con amor, con ritmo, con sabor, con fuerza.

- Ahora, esas son las cosas que tú rescatas, pero los fans de Mamma Soul igual quedaron marcando ocupado con tu partida. ¿Cómo se produjo en realidad el conflicto?
- Bueno, en septiembre del año 2000 firmamos un contrato con EMI. La compañía nos dio 30 días para que registráramos el nombre o si no, tendrían que hacerlo ellos para proteger el producto según nos dijeron. Bueno, el trámite costaba como 150 mil pesos y yo no tenía ni uno. En ese momento sólo quedábamos tres de las integrantes originales, Paula Parra, Michelle Espinoza y yo. Un par de años antes, cuando nos planteamos qué iba a pasar con el nombre en caso de que nos disolviéramos, hicimos un pacto de honor. Yo les dije que donaba el nombre siempre y cuando quedaran por lo menos dos de las integrantes que estábamos ahí. No una, porque eso sería acabronarse. Bueno, de ese grupo hoy sólo está la Michelle así es que hasta ese pacto no se cumplió.
-El asunto es que en ese momento quedaban tres, pero no tenían plata para inscribir el nombre...
- Entonces la Michelle nos dice que sus papás le querían hacer un regalo, de buena onda y que ella podía registrar Mamma Soul a nombre de todas y que nosotras le pagábamos después la parte que nos correspondía. "Ah, qué buena onda" le dijimos nosotras. Eso ocurría en septiembre del 2000. Pero 2 años después me entero que ella nunca inscribió la marca a nombre de las tres, puesto que se registra a nombre de un titular. Claro que podía ser repartida entre las tres, ante notario, pero de eso me vine a enterar cuando ya no había nada que hacer.

- ¿Y cómo te enteraste?
- Yo grabé un comercial para estimular a los cabros jóvenes para que tomaran leche. Y debajo de mi nombre, aparecía chiquitito "Mamma Soul". Entonces me enteré que la Michelle quería demandar a los productores de leche y a la gente que hizo el comercial, por utilizar el nombre que ella tenía registrado. Y no me enteré por ella ni por el grupo, sino porque me lo dijo la productora del aviso. Bueno, yo venía pensando en la posibilidad de dejar el grupo hacía rato. Y ahí me di cuenta que ese era el momento. Oye, la gente que yo consideraba mi hermana, mi familia, me había cagado. ¡Y encima dos años antes! cuando la relación yo suponía que era de las mejores.

- ¿No pensaste en defender tus derechos por la vía legal?
- Tu sabís que pa´todo se necesita plata. Igual yo sé que ella cometió un delito, ¡porque eso es! apropiarse de algo que no es tuyo, aunque sea utilizando los mecanismos legales.

- El tema es que ahí terminó la historia de Mamma Soul para ti.

- Ojalá. Fíjate que ahora estamos en un litigio porque me quieren quitar mis canciones. Yo tengo el 70% en la autoría de algunas canciones y me quieren dejar el 5%. O sea, me quieren robar parte de mi vida, parte de mi historia.

- Pero ¿con qué argumento? ¿No está claro que tú eras la compositora?
- Bueno, yo te hablé de la buena onda con que encaramos el trabajo de grupo en nuestros comienzos. Mira, yo no sé escribir música, no sé de armonías y esas cosas. Pero siempre que escribo una canción, la construyo con su melodía. A medida que la escribo, la voy cantando. Entonces, al momento de montar los temas yo trabajaba o con la Michelle o con la Joana, que era la bajista. Con ella se daba una magia super especial porque tenía una actitud sumamente humilde y ponía todos sus conocimientos musicales a mi disposición. Tú sabes que en la legislación mundial, lo que se toma en cuenta al momento de registrar un tema es justamente lo que yo aportaba. Tú inscribes la letra y la partitura de la melodía, no los arreglos. Incluso en entrevistas que ellas mismas dieron, decían que yo era la mayor compositora del grupo, De hecho, en el disco todas las canciones son mías, excepto una que es de la Michelle.

- ¿Y si está claro para todos el producto de tu creación por qué te quieren quitar las canciones?
- No sé, tal vez porque quedaron con sangre en el ojo conmigo después que me fui de la banda... Oye, si incluso todo lo que reconocían antes que yo hacía, ahora resulta que nunca lo hice. Si entras a la página web de Mamma Soul, en la biografia que antes decía que yo había formado el grupo, que yo le había puesto el nombre, que yo componía las canciones, ahora eso se borró. Ahora aparezco como una cantante más que cantó y se fue. Me da lástima que haya gente preocupada de quitarle cosas a los demás en vez de crear sus propias cosas. Qué lastima pa´ellos que lo que realmente quisieran quitarme, no pueden. Porque está en mi mente, en mi alma y en mi corazón. Eso no te lo pueden quitar ni con abogados ni con juicios. Jamás podrían quitarme la onda, el espíritu ni la conciencia.

- ¿Cómo visualizas tu futuro?

- Mira, lo que más claro tengo es que ¡jamás! volveré a armar una banda con puras mujeres, ¡Jamás! Vengo bien perfilada como solista, pero con mi banda, me gusta mucho el trabajo con banda. Con hartos vientos, percusión, harto afrolatino. Además quiero que sea un disco destinado a la gente de estrato medio-bajo, para que todos lo puedan adquirir. No quiero un disco fashion. Quiero que sea para el pueblo. Pero no estoy en la pará, de irme a marginar, de salir con un sello independiente, de sacar un disco "terrible ´e sacado de chucha", de grabar en tu casa. No es lo que viene para mi trabajo futuro. Quiero que las letras, que el mensaje esté super bien cuidado, con el mejor sonido, la mejor imagen, con las mejores herramientas de las que pueda disponer. ¡Quiero ponerme las mejores zapatillas para hacer el mejor gol!