Titae Lindl:
"Los Tres se separaron por fomes".


Los Miserables:
"El punk no se hizo para cantarle a las minas".


Joe Vasconcellos:
"Me vieron las quetejedi" .


Moyenei Valdés:
"No podrán quitarme la onda ni el espíritu".


Emociones Clandestinas:
"Al rock chileno le falta power"





El reencuentro con su público, tiene muy optimista a Joe en estos días. Un saldo más que positivo le dejó la gira que realizó con la Teletón, cuyos conciertos le permitieron "recuperar el encanto perdido".

Y la confirmación de su participación en el próximo Festival de Viña le trajo un sorbo más que dulce entre tantos tragos amargos vividos últimamente a raíz del conflicto que mantiene con su discográfica. De lo humano y lo inhumano charlamos con el hijo del sol, que a pesar de su bronca, se ve más luminoso que nunca.

- A estas alturas, ir al festival no debe constituir una sorpresa para ti. Menos ahora que te has convertido en uno de los hijos predilectos del cada vez más inofensivo monstruo. ¿Recuerdas cuando fuiste por primera vez a Viña?
- Claro, fue en la época en que grabé "Verde Cerca", el disco más lindo que he hecho en mi vida. Porque fue un disco cándido, un disco puro, lleno de ingenuidad, de sueños, que salió en caset y duró muchos años. Gracias a ese disco empecé a ser un artista un poco de culto en el medio underground, . Tener el "Verde Cerca" era algo bien especial. Me acuerdo que lograba aglutinar a muchos latinoamericanos en los recitales, desde cubanos, pasando por venezolanos, peruanos, en fin, siempre había como este sentimiento latinoamericano. En esa época fui a Viña con el tema "El Chinchinero".

- Tú comentaste que ese tema lo grabaste como un Conejillo de Indias. ¿A qué te referías exactamente?

- Es que ese tema lo grabamos en el estudio Procor con unos alumnos, unos amigos que tenían que dar su prueba como sonidistas. Ellos me pidieron que grabara una canción y entonces hicimos "El Chinchinero", que luego lo mandamos a Viña y quedó. Pero la verdad es que lo mandé por mandarlo no´ más y clasificó en la parte folklórica del Festival. Hubo harta polémica, pero me permitió pisar el escenario de la Quinta Vergara con harta paz interior. Fue bonito ya que nos subimos puros músicos anónimos en ese momento. No quedamos pero dio lo mismo, en el fondo, lo que valía era que nos hubiéramos subido a ese escenario.

- ¿Y esta actuación te abrió las puertas en una multinacional del disco?
- Bueno, en realidad eso ocurrió el día que el grupo Congreso realizó un concierto en el Court Central del Estadio Nacional para conmemorar sus 25 años. Recuerdo que cuando el Pancho Sazo me invitó a cantar el "Sol Luminoso", se armó un tremendo revuelo, como que toda la gente se vino pa´ adelante. Y en esa época los Congreso estaban con la EMI, que tenía como director artístico a Carlos Fonseca y como Gerente General a Richy Mantovani, un señor que yo conocía porque él estuvo en muchos grandes discos del rock italiano. Me acuerdo que ahí fue cuando Carlos Fonseca se me acercó y me dijo "oye, ¿estái con sello, estái grabando? Yo le dije que tenía un disco distribuido por Alerce pero que no tenía sello. Así fui contratado por la EMI y firmé con Carlos Fonseca y con Lucho Mantovani. Fue la época en que la EMI firmó con muchas bandas de rock chileno. Me acuerdo que la única banda que ya estaba firmada con la EMI y que le iba súper bien en esa época era Lucyybell. Pero ahí firmaron Los Tetas y un montón de bandas más que ahora no me acuerdo.

- ¿Y te cambió mucho la vida?
- Bueno, en lo artístico, fue mi primera gran producción. Grabamos el disco "Toque" a todo trapo. Por primera vez conté con un productor musical, que fue Guido Nisenson, que venía de trabajar con los Fiskales ad-Hok. Fue la primera vez que no nos preocupábamos por las horas de estudio. Grabamos sin presiones y así de bueno salió el disco.

- Por lo que cuentas, hasta ese momento todo parecía estar bien con el sello. ¿por qué se originó un conflicto tan heavy, que te ha tenido tan mal?
- Mira, el año pasado yo me bajé del escenario del Festival de Viña, todo éxito, todo muy bonito, fama, locura, promesas, Humberto Gatica, que vamos a hacer esto que vamos a hacer esto otro. Y bueno, para partir, yo empiezo una gira nacional con la banda del Festival de Viña. ¡un trabajo de producción increíble! Y partimos por la Estación Mapocho. con un recital, y tuvimos que hacer tres recitales. La tercera noche, llegó a mis manos un caset último de ordinario, en el que estaba mi cara, y sobre mi cara, varios productos de jabón Le Sancy, pasta de dientes, Omo... y ahí yo digo: ¡¿qué es esto loco?! Y allí me entero que si tú comprábai un envase de Omo más 600 pesos, te llevábai el caset de Joe Vasconcellos. En el mejor momento de mi carrera se vincula mi cara, mi rostro, mi personalidad, con una empresa, en la que nadie me preguntó nada. En el mejor momento de mi carrera, cuando se supone que uno está vendiendo sus discos -que era el disco "Vivo"- los locos me empiezan a minar por debajo vendiendo un sub disco, un sub producto, último, mal hecho, rasca, y nadie viene y me pide disculpas, nadie me dice nada, sino que simplemente como que "¡así es flaquito y qué tanto, qué tanto gritái"!. Entonces dije no compadre, aquí esta cuestión para, y eso me afectó muchísimo.

- ¿Por lo rasca de la producción o por la actitud del sello?
- Por todo. Imagínate, se me vino el mundo abajo, porque me sentí prostituido, me sentí vaca. Y me acuerdo que en Copiapó, yo me estaba amarrando los zapatos antes de entrar al gimnasio y llega un gordito y me tira a la cara esta porquería de caset. Y el loco me dice "¿a cuánto se vendió el Hijo del Sol Luminoso? Conchetumadre, ¡valís callampa igual que todos los hueones!". Y se va. Y yo me quedo mirando. Ese loco me conocía, sabía del Hijo del Sol Luminoso, sabía quién era yo pero no cachaba lo que estaba pasando. Se iba a venir abajo mi imagen, iban a decir este huevón se vendió, es basura, es igual que todos los demás. Y nadie me daba una respuesta.

- En el sello ¿nadie te dio una explicación siquiera?

- Ellos tenían una actitud como "qué tanto; si querís que te hagamos algún favor te lo vamos a hacer porque hái vendido hartos discos, pero no porque tengamos que pedirte disculpas por lo que hicimos". Entonces la cosa ahí se empezó a desarmar. Ya no estaban ni Richy Mantovani ni Carlos Fonseca. Ya había llegado el nuevo director, que vino con un discurso de "ahora sí, porque ahora estamos entre chilenos y nos vamos a apoyar así que ahora ustedes van a ir pa´adelante". Si ese era el concepto que Alejandro Sanfuentes, tenía de promover a los artistas chilenos, estaba muy equivocado. Y ahí todo se empezó a diluir, a irse al carajo. Empezamos a buscar formas de arreglar esta situación, porque en el fondo pa´ mí, todos los sellos son iguales. No es una cuestión de que yo me vaya a salir de ahí y me vaya a ir a otro.

- Entonces, solicitaste la liberación....
- Mira, cuando grabé el disco, "En Vivo", lo grabé solo, entonces me encalillé caleta, porque nadie creía en el disco. Como yo estaba terminando mi contrato con la EMI y el sello no creía en el disco "En Vivo", no me pescó nunca. Entonces yo grabé ese disco pa´callao. Por supuesto que me encalillé con personas grosas y salió un disco de este porte. Tanto que vendió como 130 mil copias y sigue vendiendo. Son 5 discos de platino, en Chile, o sea, no es poca cosa, Y naturalmente para que ellos me adelantaran la plata para yo poder cancelarle a las personas que me prestaron el servicio en ese momento, me obligaron a firmar por tres discos más, si no, no me pasaban la plata y el disco no salía.

- O sea, estabas totalmente en sus manos...

- Bueno, la cuestión es que buscamos maneras, yo me puse a estudiar, a trabajar con abogados, a tratar de leer, de entender los contratos que son muy turbios y en ese camino fui dejando la música de lado. Igual estaba componiendo, pero estaba muy dolido, estaba herido, no quería salir a divulgar esto porque me sentía con vergüenza, me sentía como que me habían visto las quetejedi ¿me cachai? Por eso yo no quería divulgar esta cosa. Por eso me tomé tiempo, pero llegó el momento que buscamos, hicimos contrato, rearmamos contrato, pero la EMI siempre, siempre, buscaba alguna cosita para cagarme. Yo creo que un artista después de venderle 130 mil discos a un sello se merece respeto. Y más encima que el compadre venía con el discurso de que "nos vamos a apoyar entre chilenos", ¡¿adónde la viste!?

- En síntesis no te pudiste entender con Alejandro Sanfuentes.

- Y parece que no sólo yo. Si en el sello ya no quedan artistas chilenos, casi todos se fueron de la EMI por una pésima administración de este compadre.

- ¿Y cuál es tu situación actual?
- En este momento me encuentro congelado por el sello. Porque yo no le voy a entregar ni una sola canción a esta gente. Es que mientras exista ese tipo de gestión... ¿cómo le voy a entregar un hijo mío a un hueón que no sabe qué hacer? Entonces lo que pasa es que en estos momentos me encuentro congelado discográficamente, pero me encuentro activo como músico, porque si yo no hubiera tenido esa escuela de los 90, de salir a apechugar, de salir a pelearla y de salir a tocar a terreno, no sé cuál sería mi historia. Porque yo soy un músico de terreno, de escenario, no soy un músico discográfico. Tanto es así que el disco más vendido que tuvimos fue "Vivo", en el que nosotros estamos tocando de verdad arriba del escenario.

- ¿Y encuentras que el medio ha reaccionado de manera indiferente a lo que te pasa?

- No, gracias a Dios, he recibido un tremendo apoyo de la gente porque he logrado pasar mis sentimientos. Ellos saben que yo no soy un músico que busca Grammys y nada de eso, porque esa no es mi escuela. Yo sé que existen otros caminos para hacer la música y yo estoy buscando esos caminos y naturalmente sigo porfiado trabajando en Chile porque después de muchos años elegí Chile para venir a desarrollar mi trabajo. Y en estos momentos sigo tocando harto, sigo haciendo trabajos experimentales, he hecho música para películas, no he parado. Y veremos en algún momento se termina esa actitud arrogante que tiene el sello, de prepotencia, de congelar al artista porque "aquí mandamos nosotros". ¡Es que el loco es así! Y como si fuera poco, la Cámara Chilena del Disco también tirándose encima, pelándome, diciendo que yo armé el escándalo porque ya estoy caduco, porque la gente no me pesca. Esta gente no sabe, porque esta gente se mueve con los escándalos. Necesitan el escándalo para vender sus productos, entonces se manejan en eso. Pero yo me manejo con verdad, con mis principios que nunca abandoné.

-¿Lo entenderá así el gordito que te tiró el caset por la cara?

- Tiene que ser así, porque me he esforzado para aclararles la película a todas esas personas que como ese gordito, se sintieron decepcionados en algún momento. A ellos les digo: "loco, yo no me he vendido, compadre. ¡El Hijo del Sol Luminoso no se ha vendido y no se venderá nunca!".