Entrevista
publicada en la edición N°29, de noviembre de 1992.-
LALO, DE LOS PANTERAS NEGRAS:
"POR LA LENGUA VENDO"
Desde
su aparición en la escena nacional los Panteras Negras han
concitado interés por sus polémicas y ácidas muestras de
rap criollo y tercermundista. Ese que se cocina en el cordón
de las poblaciones de la capital chilena. El Lalo, el Chino
y el Maestro K, son los pilares de una banda que completa
sus filas con un montón de amigos invitados que se encargan
de los teclados y las percusiones y el sinte.
Un
video llamado "La estrellas de la esquina", realizado por
la productora teleanálisis, registró a un grupo de jóvenes
bailarines de Break de la población Huamachuco.
En el antro de EL CARRETE nos terciamos con el Lalo, voz
líder y cerebro pensante de Los Panteras Negras. De Jeans
y gorro rapero, el Lalo nos habla fuerte y claro como si
temiera no hacerse escuchar. Así nos enteramos de que su
primera caset autoproducida ha vendido poco más de dos mil
copias, que harán un clip con un montón de cosas que tienen
grabadas en video y que esperan firmar contrato con algún
sello que se la juegue. No como aquél que les dio como respuesta
"No creemos que alguien compre una caset de ustedes. Porque
ni siquiera son under. Ustedes son demasiado marginales,
como de barricada y eso ya pasó de moda".
A la hora de las aclaraciones el Lalo se las sabe todas:
"El rap es para mí como el rugido de una Pantera que ya
está cansada de tanto racismo, de tanta pobreza. Es la respuesta
de todas las clases sociales y de las razas que han sido
marginadas. Es el golpe del que ahora se paró y se va con
todo".
Los Panteras Negras tienen lista su segunda producción.
Y el Lalo no se hace atados para adelantarnos de qué se
tratará:
- La propuesta va a ser la misma pero mucho más clara y
puntuda. Vamos a hablar de "la cana" en una canción. En
otra, que se llama "Panteras Negras, reyes de la jungla"
explicamos por qué nos llamamos así. Nosotros vivimos en
una selva de cemento en donde todos los poderosos son unas
bestias y nosotros somos una Pantera al acecho. Y ante cualquiera
que venga a pintarnos el mono, ¡¡a todo ritmo con él!! Aquí
el que no se escurre, "caga". Otra canción es "Esto es lo
que pasa en mi generación" y habla sobre los jóvenes, las
drogas y la delincuencia. Hablamos sobre las víctimas del
gobierno, el poder judicial y el sistema. A todo el mundo
le importa un loly que un compadre se pitee un tarro de
neoprén, total es más fácil comprarse un tarro de pegamento
que un libro en ese país.
- El nombre del grupo y la música que hacen pertenece
a la cultura negra noreamericana ¿Cuál es su conexión con
nosotros?
- Chile y Latinoamérica son tambien como un negro. Aquí
no hay nada, ni siquiera el nombre del Continente es nuestro,
no podemos decir que exista música latinoamericana porque
todo lo que tenemos es hijo de la mezcla. Y a partir de
esa mezcla todo es válido. Nosotros hemos tomado lo nativo,
lo de tribu que tiene más que ver con los negros y los indígenas.
- ¿Cuál es la propuesta ideológica de los Panteras Negras?
- América Latina necesita héroes de acá, una historia nueva
contada por nuestra gente. Queremos crear una cultura popular
que haga que la gente de las poblaciones se valore más y
no admita a la gente de otras clases sociales. Pero eso
es culpa de años de educación sometida a la colonización
ideológica. Somos chilenos, latinos, ¡y mejores que todos
esos "gueones"!
-¿Qué hay de novedoso en la propuesta musical de ustedes?
- Lo nuestro es una mezcla de música negra, rap y bases
que algunas veces son hasta de cumbias. Es rap a la chilena,
aindiao, choreja. Somos también un grupo de choque y nuestras
pintas están en esa onda también. Pintas como de guerra,
con zapatillas y jeans, como listos pa´cualquier cosa.
El Lalo no le hace el quite a ningún tema. Siempre está
listo para sorprendernos con sus declaraciones que refuerza
con enérgicos gestos, que podrían causar severos pruritos
a más de uno:
-Algunos dicen que ya se acabó el tiempo de las cachetadas
y las ofensas contra la dictadura y que ahora todo es de
consenso. El Dine sigue actuando, el ejército está pertrechado
y en cualquier instante queda la cagá.
- ¿Es bueno que los jóvenes estén siempre en pie de combate?
- Nosotros no afirmamos la violencia. Cuando yo nací ya
estaba la cagá. Nosotros no somos violentos porque sí. Esta
es sólo la respuesta a lo que nos vienen dando desde chicos,
es la cosecha. Hay que despertar a la juventud y defender
esa pequeña libertad y descartucharla. Es mi futuro y el
de mis hijos el que está en juego y no el de los viejos
que se asustan de lo que decimos. Oye, ellos ya se mandaron
los condoros y yo no voy a titubear y los que vengan después
de mí, van a tener cien razones para decir "no".
- ¿Qué piensas de los que aún tienen esperanzas en esta
democracia?
- Mira, de repente yo también entré a comprar lo de la campaña
presidencial pero ahora todo el mundo se ha dado cuenta
de que los que antes se sacaban el cuero en televisión,
ahora se reúnen en cócteles y cenas. Yo pregunto: ¿dónde
quedó la dignidad?
- Lalo, a ti te invitaron a un programa de televisión y
tu participación sacó mucha roncha. Cuéntanos qué pasó realmente...
-Mira, cuando me llamaron pensé que me iban a invitar a
tocar. Pero me hicieron unas preguntas sobre las elecciones
municipales, la participación juvenil y una prueba de cámara.
Después me dijeron: "No, no podís salir, porque vos soi
un incendiario", ¡ni cagando! No me importó y me fui. Pero
dos días después me llamaron para decirme que fuera al programa.
Ellos sabían que me iba a costar mucho mantener la calma
en un acorbatado debate político en televisión pero igual
me dijeron que hiciera lo que quisiera, pero que evitara
decir garabatos. Ellos querían discutir conmigo bajo sus
reglas y yo quería discutir pero bajo las mías.
-¿Y cómo se desarrolló el debate?
-Yo discutí con dos connotados jóvenes políticos, uno de
la UDI y el otro de la DC. Lo primero que me hinchó fue
que el de la UDI empezó con su propuesta y yo le dije: "Oye,
a mí me parece muy extraño que en menos de un año la UDI,
que era el partido más apolítico del país, se convierta
ahora en el más político". No me respondió nada pero yo
caché que se los comió. El de la DC era el típico compadre
que decía: "Yo también soy viejo en la batalla y te entiendo
Eduardo, te entiendo" Era la misma actitud paternalista
con la que tratan a todos los jóvenes. Yo le dije: "Pero
cómo vas a entenderme si ni siquiera hablas mi lenguaje,
no conoces donde vivo y ni sabes lo que me gusta". Después
me achacaron por cómo andaba vestido. Yo llevaba un vestón
brillante y un gorro super raro. "Tú creís -le respondí-
que porque uno vive en una población tiene que andar con
el pelo largo, un bluyín y un chaleco desteñido" ¿Estai
gueón?" Se nota que hace tiempo que no vai a una población.
-Y ahí la cosa se puso más densa ¿no?
-Me trataron de antisocial y resentido. Dijeron que era
un rebelde sin causa. Típico. Les dije que aquí en ese país
cada vez que hay un debate y aparece alguien que está fuera
de las reglas acostumbradas es un rebelde sin causa. Les
dije que yo era un joven de verdad. Después me preguntaron
algo y como yo me quedé pensando un rato, alguien dijo:
"Mira Eduardo, si te cuesta tanto hablar, (aludiendo a la
tartamudez del Lalo) podemos esperarte". Y le respondí:
¿Oye, tú creís que yo soy un estúpido?...Creo que fui capaz
de llevarlos a mi terreno. Al final ya no hablaban en términos
políticos, estaban enojados. Eran más personas y ya no el
típico compadre que habla sin perder jamás la calma y que
lo sabe y cacha todo.
-Tal vez porque les dijiste muchas cosas que ellos no
esperaban escuchar. Oye compadre, ¿Nunca has pensado en
cuidar tu lengua?
-Sí, lo he pensado. Pero al fin y al cabo, ¡es por la lengua
que vendo!
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